|
GUSTAVE COURBET
En
el año 1855 expuso por primera vez sus obras en un barracón. Bautizó
su estilo como realismo. Sus creaciones más importantes
surgieron a partir de la revolución de 1848 en París. Sus simpatías
políticas están dirigidas hacia los republicanos y socialistas. Es un
provocador que azuza a la clase burguesa y a los conservadores. Su
participación, en 1871, en la Comuna de París, daría con sus huesos
en la cárcel y con el posterior exilio.
Dirige, fundamentalmente su pintura, al pueblo; a los
campesinos y al proletariado urbano. Ellos son los modelos y los
destinatarios de su arte. En el Entierro de Ornans se muestra un
retrato colectivo de los hombres y mujeres de su pueblo natal.
Su
realismo en los temas (costumbres aliñadas con fuerte crítica social,
retratos, desnudos...) hacen que se descubran formas hasta ese momento
desconocidas e insospechadas en el lenguaje pictórico. También se vale
de simbolismos y alegorías para mostrar una visión lúcida e
inteligente de la realidad.
En todos sus cuadros, además de la sinceridad en el
tema, se reflejan formas poderosas en la utilización de los tonos, en
las elecciones cromáticas, en suma en la técnica empleada. Es una
pintura de síntesis, de gran fortaleza y solidez.
Se ha considerado que, en El estudio del pintor, la
desnudez es una muestra de una profunda idea de lo que es la naturaleza.
La mujer que aparece en el óleo, tal vez la musa del pintor, es la
encarnación de la Verdad. La mujer contempla, seguramente con
complicidad amorosa, el trabajo del artista en pleno esfuerzo creativo.
Sólo una pequeña luz penetra en la escena, por la parte derecha, y
destaca el cuerpo desnudo al incidir sobre él. El pequeño muchacho
(campesino) que, también observa el trabajo, introduce al espectador en
el interior del estudio.

|