Dicen que los seres humanos somos bondadosos por naturaleza. Cuentan también que en muchos de nosotros esa capacidad está dormida, que sólo en una especial circunstancia la despertamos y entonces ayudamos a nuestros semejantes. Esta forma de actuar no sólo es positiva para el receptor de la ayuda, material o inmaterial, sino también para la persona que la realiza.

En el vídeo se nos muestra en forma de historia recurrente esta capacidad. Podemos observar que todos se sienten felices. El que recibe busca de inmediato la forma de dar. Una cadena de actos de bondad que nos deja un buen sabor de boca. ¡Para reflexionar!
Miscelânea – Um pouco de tudo…





