
Ya lo he contado en más de una ocasión. Hace ya varios años, cuando los profesores recibieron el acceso a una cuenta de correo electrónico suministrado por la Consellería de Educación, se enviaron a los centros unas cartas en las que enumeraba la cuenta asignada a cada docente, con el nombre de usuario y la contraseña de acceso. En la misiva se indicaba que se pasase la información a cada uno de los profesores del centro. En uno de los colegios, no sé si hubo alguno más, el director colocó una copia de la carta en el tablón de anuncios. Un asalto inconsciente a la confidencialidad y a la seguridad.

El pasado lunes miembros de Anonymous han hackeado las cuentas de correo electrónico del presidente sirio Bashar al-Assad y de personas allegadas, exponiendo al público muchos de los mensajes con todo su contenido. El proceso de asalto y manipulación de mensajes no ha sido difícil ya que muchas de estas cuentas, incluida la del presi, tenían como contraseña 12345, la segunda más vulnerable de todas las existente a nivel mundial (la primera, según los datos oficiales del año 2011, es password). De ello se desprende que para los gobernantes sirios la seguridad personal sólo camina en una dirección específica, el resto no les importa. ¿O es que su ignorancia informática roza el infinito?
Fonte | Mashable
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