Admiro a esas personas que, a pesar de ir llamando la atención y despertando sonrisas o hasta carcajadas entre los ciudadanos que las contemplan, no tienen sensación del ridÃculo. Circulan con la cabeza alta porque tienen una fuerte personalidad o son tontos de capirote. No vamos a analizar ahora esta dicotomÃa, sólo vamos a presentar [...]


