Sociedad

Las mentiras y otros males de las redes sociales

Las mentiras y otros males de las redes sociales

Llevo ya unos cuantos años en Internet como usuario activo. En el año 1996 creé Batiburrillo. Contraté mi primera conexión a la red de redes en Iponet, una empresa con residencia en el País Vasco. Los responsables me ofrecieron, además de la conexión, un pequeño espacio para alojar un sitio web, y les tomé la palabra. Fue el comienzo del camino. Solo era posible elaborar páginas estáticas en el ordenador y subirlas al servidor a través del FTP. Hasta finales del año 1999 mantuve ese primer espacio, sin activar aún un contrato con un proveedor. Desde 1999 hasta 2002 disfruté de lo que me ofreció otro servicio llamado Metropoli2000. A principios de 2002 registré Batiburrillo.net en el hosting francés Amen, con dominio propio, el que todavía mantengo, aunque en 2004 pasé a otro servicio de alojamiento, OVH, en el que sigo alojando las páginas de mi sitio web.

En ese tiempo, cerca de 21 años, Internet ha experimentado cambios notables. Lo que comenzó siendo un espacio de unos pocos, se convirtió en algo que utilizan la mayoría de las personas. Pasó de ser algo solo utilizable en ordenadores a conquistar todo tipo de dispositivos, smartphonestablets, y hasta televisores. Las páginas estáticas se convirtieron en dinámicas. Los blogs pasaron a ocupar un lugar preferente en la Web y los foros de discusión, con gran actividad durante varios años, dieron paso a las redes sociales, las que hoy dominan el universo de los internautas.

Cuando alguien publicaba o publica en un foro sabía (o sabe) que sus mensajes iban a ser examinados por el administrador y los moderadores del servicio. Si se escribían o escriben mensajes que vulneran el respeto, que atacan a otras personas, o que están plagados de mentiras, eran de inmediato eliminados, y el autor o autores recibían, y todavía reciben, en la mayoría de las ocasiones, una explicación sobre los motivos que obligaron al borrado. Esto era posible, aun en foros muy activos, porque siempre estaban en continua vigilancia, porque los responsables estaban siempre al acecho.

Hoy no es así. Cualquiera puede insultar a otra persona o personas, contar mentiras, faltar al respeto, y otros deslices de similar categoría, dentro de una red social, y no pasar nada. (En algunos casos los responsables del servicio llegan demasiado tarde). Y todavía hay más, personas de dudosa reputación, entre las que podemos incluir a los que son considerados como terroristas, pueden comunicarse en directo y con total libertad, sin que nadie sea capaz de interferir sus mensajes. Es lógico que esto sea así, ya que los que se dedican a controlar, a discernir entre lo que está bien y lo que no lo está, no pueden atender a todas las demandas. Con cientos de millones, mejor miles de millones, de mensajes diarios, es imposible realizar un control perfecto. Y hasta ahora nadie ha diseñado un algoritmo que sea capaz de discernir entre lo que está bien y lo que no lo está, entre lo que se puede publicar y lo que no.

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fabriciano

Amante de la informática y de Internet entre otras muchas pasiones. Leo, descifro, interpreto, combino y escribo. Lo hago para seguir viviendo y disfrutando. Trato de dominar el tiempo para que no me esclavice.

1 comentario en “Las mentiras y otros males de las redes sociales”

  1. Como bien dices,es una cuestión de moralidad, llevandolo al comportamiento social através de las redes o web´s (discernir entre lo que está bien y lo que no lo está) , creo que varia segun la capacidad de cada ser, cinetos de pensamientos se generan em él. ya sea su entorno, educación social, cada ser actuará.
    Creo que es más una question filosfià. desdé los inicios de la creacion de las poblaciones, llevando paso a la socialidades. An pasado miles de años….. y mira donde estamos Fabriciano.
    Como decia Socrates ” Solo se que no se nada”.

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