Después de los continuos ataques que venimos sufriendo los hombres, que soportamos con la resignación de un fraile trapense y que «estoicamente» aguantamos las andanadas de las féminas, exigimos el…
Después de los continuos ataques que venimos sufriendo los hombres, que soportamos con la resignación de un fraile trapense y que «estoicamente» aguantamos las andanadas de las féminas, exigimos el…