Ciencia y Tecnología

La lucha contra las enfermedades en la Prehistoria

Los pueblos primitivos también practicaron ciertas actividades quirúrgicas. Algunas eran altamente ingeniosas y sorprendentes. Lee y descubre.

La lucha contra las enfermedades en la Prehistoria

Todas las sociedades humanas tienen que enfrentarse con el problema de la enfermedad. La medicina es precisamente el resultado de dicho enfrentamiento, es decir, la tarea de luchar contra las enfermedades y favorecer la salud.

Sin embargo, no todas las colectividades han resuelto del mismo modo el problema. Conviene partir de una perspectiva amplia que nos permita tener en cuenta las distintas formas con las que la humanidad ha respondido al reto de la enfermedad.

Lo contrario implicaría el riesgo de concebir de manera muy limitada una tarea tan multiforme como la medicina. En especial, debemos evitar reducirla a las características peculiares de la medicina científica actualmente vigente en las sociedades occidentales.

Formas de medicina

Las formas de medicina existentes hoy en día y las que se han dado a lo largo de la historia se basan en tres fundamentos muy diversos: las creencias mágicas y religiosas, la práctica ciega y la ciencia. De hecho, los dos primeros se presentan siempre asociados en una serie de formas de medicina que durante muchos milenios fueron las únicas.

Lo que sabemos acerca de la medicina durante la Prehistoria demuestra que estaba basada en una combinación inseparable de magia y religión con unas prácticas carentes de justificación racional, seleccionadas a ciegas tras innumerables tentativas y frecuentes errores.

La lucha contra la enfermedad

Imaginar lo que fue la lucha contra la enfermedad en las sociedades prehistóricas es una tarea muy fácil, pero el estudio serio del tema plantea extraordinarias dificultades. Incluso hallazgos que parecían datos concluyentes se ha demostrado después que tienen nula o muy escasa relación con la medicina.

Por ejemplo, no existen pruebas de que los llamados «bastones de mando» pertenecieran a curanderos, ni tampoco que correspondan a amputaciones de los dedos que faltan en las siluetas en negativo de manos pintadas en cuevas.

Las fracturas

Se han estudiado con gran detenimiento las fracturas curadas que aparecen en los restos óseos de hombres prehistóricos, pero no se ha podido determinar con seguridad si se soldaron espontáneamente o con alguna ayuda, como, por ejemplo, corregir la desviación de los fragmentos e inmovilizarlos luego con un tosco entablillado.

En cualquier caso, la proporción de fracturas consolidadas es semejante a la que aparece en poblaciones de monos y otros animales.

Las trepanaciones craneales

Entre los hallazgos auténticamente seguros relativos a la medicina prehistórica destacan las trepanaciones craneales. Se trata de un tema sobre el que pesan graves equívocos e interpretaciones ligeras.

La trepanación, es decir, la perforación de los huesos craneales no hay que confundirla con la cirugía cerebral. Es una práctica relativamente sencilla que no justifica suponer la presencia de seres extraterrestres, como han hecho algunos divulgadores irresponsables.

Divulgación de la trepanación craneal prehistórica

El área geográfica de difusión de la trepanación craneal prehistórica es extraordinariamente amplia. Se conocen más de medio millar de cráneos trepanados en el Paleolítico japonés, muy superior es la cifra correspondiente al Neolítico europeo, desde la actual Unión Soviética hasta nuestra peninsula.

En América son particularmente abundantes en Perú, a partir del segundo milenio antes de nuestra era. Por otra parte, la práctica se ha mantenido hasta tiempos muy recientes en comunidades aisladas de los Balcanes y del Atlas, entre pueblos primitivos de Oceanía, etc.

En casi todas las regiones de la Península Ibérica se han encontrado cráneos trepanados del Neolítico y también son muy numerosos los procedentes de la cultura talayótica balear y de las Canarias prehispánicas. Un libro, publicado en el pasado siglo, de Domingo Campillo, el principal estudioso español de la materia, incluye la minuciosa investigación de treinta y cuatro cráneos prehistóricos trepanados de Cataluña, Valencia y Baleares.

Operaciones para trepanar

Los procedimientos operatorios utilizados para trepanar en el Neolítico europeo eran básicamente tres: la incisión circular con una piedra cortante hasta obtener una rodaja ósea, el barrenado con una o varias piedras punzantes o el raspado con una piedra abrasiva.

Una mayoría de los individuos trepanados sobrevivieron largamente a la intervención. Este hecho puede conocerse gracias a que, si el individuo vive, la regeneración del hueso en torno a la perforación produce festones granujientos de tejido óseo formado de nuevo que pueden estudiarse a simple vista o con la ayuda de rayos X.

Conclusión

Parece evidente que en la prehistoria se trepanaba por motivos mágicos y religiosos, con una gran destreza, pero sin justificaciones racionales. Ello responde al carácter de la medicina existente durante tan dilatado periodo.

Fuente: Temas Clave de Aula Abierta Salvat – La Medicina en la historia Publicado en el año 1981
Autor: José María López Piñero

Fabriciano González

Amante de la informática y de Internet entre otras muchas pasiones. Leo, descifro, interpreto, combino y escribo. Lo hago para seguir viviendo y disfrutando. Trato de dominar el tiempo para que no me esclavice.

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