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Recordando La Ley de Murphy del 2000

¿Os acordáis del año 1999, sí, del último año del siglo pasado, el que precedía al por muchos calificado como el año de las catástrofes, el año 2000? Los ordenadores de la época dejarían de funcionar porque los sistemas operativos y los programas o aplicaciones que colgaban de ellos no estaban preparados para soportar tan profundos cambios. (De hecho hubo que hacer algunos ajustes). Y no se quedaban ahí las catástrofes que empezarían a sacudir el Mundo cuando el primer segundo del nuevo año (y siglo) marcase el principio. Pero todo se quedó en la imaginación de los agoreros…

Arthur Bloch aprovechó la coyuntura para publicar en Marzo de 1999 su “La Ley de Murphy del 2000”, contándonos en el prólogo que “en el caso improbable de que toda nuestra información informatizada se convierta en cenizas el 1 de enero, todavía tendremos una copia en papel para recordar que las cosas se empezaron a torcer mucho antes de la era de la información. Después de todo, que buena es la sabiduría eterna si se ha quedado anticuada el año que viene”.

Recordando La Ley de Murphy del 2000

El libro se basa en los principios, citas y sentencias emparentadas con la famosa regla elaborada por Edward A. Murphy Jr.: “Si algo puede salir mal, saldrá mal”. Una frase de marcado matiz pesimista que se puede aplicar en múltiples situaciones bajo variadas circunstancias. Es indiscutible que Murphy, ingeniero de profesión, era claro y preciso. Otra prueba de ello es su conocida sentencia: “Todo lo que puede suceder sucede”.

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En esta línea escribió y publicó Bloch su libro, recogiendo múltiples aforismos con atributos de ley, regla, dilema, sermón, consejo o principio, entre otros dictámenes. Ya han pasado más de catorce años pero, a pesar de ello, todo sigue en vigencia, nada ha desaparecido. Hemos escogido algunos de los principios. Estos son:

Regla de McNulty: Lo primero es lo primero, pero no necesariamente en ese orden.

Ley de Lee: Hace falta menos tiempo para hacer algo bien que para explicar por qué se ha hecho mal.

Ley de Jones: La experiencia le permitirá reconocer un error cuando lo cometa de nuevo.

Axioma de Bohr: Lo contrario de una profunda verdad bien puede ser otra profunda verdad.

Primera regla de la excavación: Si se encuentra en un agujero, deje de cavar.

Máxima de Manly: La lógica es un método sistemático de llegar a una conclusión errónea con confianza.

Ley de Bohr: Un experto es alguien que ha cometido todos los errores posibles en un campo de estudio muy limitado.

Regla de Phillip: La mejor defensa contra cualquier lógica es la ignorancia.

Tautología del estudiante: El profesor nunca falta el día del examen.

Terminemos, al menos por ahora, con la Máxima de Voltaire: Una frase ocurrente no demuestra nada.

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Acerca de fabriciano

Amante de la informática y de Internet entre otras muchas pasiones. Leo, descifro, interpreto, combino y escribo. Lo hago para seguir viviendo y disfrutando. Trato de dominar el tiempo para que no me esclavice.