Cada vez son más los hogares que tienen una o más mascotas. Los perros y gatos forman parte de la vida de muchos de nosotros. Los que tenemos o hemos tenido un perro, o también un gato, sabemos lo fieles que son los animales y su positiva contribución en nuestro desenvolvimiento diario.
Hace ya más de seis años, pero aún vigente, se llevó a cabo una investigación en la Universidad Estatal de Washington, tal como se refleja en AERA Open, en la que se descubrió que el nivel del cortisol, el que se incrementa debido al estrés, disminuye al acariciar a perros y gatos.
Sobre el estudio
La razón de ser del estudio se basa en que el estrés padecido por los estudiantes universitarios en Estados Unidos es muy alto. Por ello se han programado visitas a recintos en los que hay animales, con el fin de que establezcan contactos con ellos. Se ha comprobado que al pasar suavemente la mano por el cuerpo de un perro o de un gato, se producen beneficios fisiológicos centrados, sobre todo, en la disminución de los estados de ansiedad.
Patricia Pendry, profesora e investigadora de la Universidad Estatal de Washington y directora del estudio, ha dicho lo siguiente: «Ya sabíamos que los estudiantes disfrutan interactuando con animales y que les ayuda a experimentar emociones más positivas. Lo que queríamos aprender era si esta exposición ayudaría a los estudiantes a reducir su estrés de una manera menos subjetiva«.
A tener en cuenta
En la investigación participaron 249 estudiantes universitarios. Se dividieron en cuatro grupos. A los componentes del primer grupo se les permitió, durante diez minutos, acariciar y jugar con perros y gatos recogidos en un refugio de mascotas.
El segundo grupo estuvo viendo, a través de una conexión informática, como interactuaban sus compañeros. Al tercer grupo solo se les mostraron algunas imágenes de lo que estaban haciendo sus compañeros del primer grupo. El cuarto grupo solo pudo permanecer a la espera, sin ver ni hacer nada.
Tras varios exámenes de saliva a través del día, se comprobó que los estudiantes pertenecientes al primer grupo, tenían bajos niveles de cortisol, mucho más bajos que los de los otros tres grupos. La causa de ello, como dedujeron los investigadores, estuvo en lo ya apuntado: el acariciar a los perros y gatos.
Conclusión
El pasar diez minutos acariciando a una mascota, como vemos, influye notablemente en la disminución del estrés. Ello demuestra que el vivir acompañados de perros y gatos es muy saludable, repercutiendo positivamente en el bienestar. Con esta investigación se han confirmado los resultados de otra realizada en el año 2017 sobre el mismo tema.
Los autores del estudio llegaron a la siguiente conclusión: «Dado que las interacciones individuales y grupales con animales han reducido los niveles de cortisol de los individuos en entornos terapéuticos y de atención médica en el pasado, nuestros resultados se suman a la evidencia de la eficacia de los programas de visitas breves de animales. Ello será bueno para reducir el estrés fisiológico de los estudiantes universitarios«.
Lo obtenido con los estudiantes universitarios es extrapolable a una gran cantidad de personas, sobre todo a los que amamos a los animales. Si perteneces a ese grupo, tenlo en cuenta.