Otros

La evolución de las especies y del individuo

El estudio del proceso evolutivo del ser humano se fundamenta en los estudios realizados por Charles Darwin. A continuación hablamos de este proceso, citando algunas técnicas y a los autores de las mismas.

La evolución de las especies y del individuo

El marco natural en que debe ser estudiada la evolución psicológica del ser humano es el de la evolución de las especies o filogenia. Charles Darwin (1809 – 1892) explicó el desarrollo de la vida sobre la Tierra y la aparición y desaparición de las especies por el mecanismo de la selección natural.

En la lucha por la vida, las especies y los individuos más fuertes triunfarían sobre los más débiles, los cuales terminarían por desaparecer. Los genetistas encontraron en la mutación de los genes la correlación interna de este proceso de selección natural externa, de forma que los sujetos especialmente dotados tras una mutación genética serían precisamente los que tendrían más facilidad para reproducirse.

La ontogénesis y la evolución filogenética

Los primeros psicólogos evolutivos comprendieron que la evolución del individuo u ontogénesis había que enmarcarla en el proceso más amplio de la evolución filogenética o de la especie.

El naturalista alemán Ernst Haeckel (1834 – 1919) había popularizado su ley biogenética fundamental, según la cual la ontogénesis repite resumidamente la filogénesis. Es decir, que cada individuo pasa rápidamente por las etapas que precisaron millones de años en la evolución de la vida sobre la Tierra.

De otra forma, sería incomprensible, por ejemplo, que el corazón del embrión humano tuviera primero una cavidad como los anfibios, después dos cavidades como los peces, y por último, sucesivamente, tres cavidades como los reptiles y cuatro como tiene el ser humano adulto.

En el desarrollo psicológico

El paralelismo onto/filogenético quiso ser trasladado también a las etapas del desarrollo psicológico. Para el psicólogo y pedagogo norteamericano Granville Stanley Hall (1846 – 1924) las diversas etapas de la evolución psicológica reproducirían otras grandes etapas de la evolución filogenética. La infancia abarcaría el período animal prehumano, la niñez se correspondería con el hombre cazador, entre otras formas.

Hoy día, sin embargo, sabemos que estos hipotéticos paralelismos onto/filogenéticos nos pueden enseñar muy poco sobre los procesos más importantes que se producen en el desarrollo psicológico. Nos obstante, este planteamiento supuso un gran progreso en su tiempo, ya que introducía una evolución psicológica dentro del marco natural, mientras que los puntos de referencia hasta el momento habían sido solamente ideas filosóficas o religiosas.

La maduración biológica

Otra aportación fundamental de esta nueva perspectiva fue la de otorgar un papel protagonista en la evolución psicológica a la maduración biológica subyacente. Cada conducta y actividad psicológica solo son posibles en la medida que cuentan con un determinado grado de maduración somática.

Aunque sepamos que los condicionamientos filogenéticos no nos aclaran demasiadas cosas acerca de los problemas concretos que tiene planteados la psicología evolutiva, es indudable que muchos procesos evolutivos serían absolutamente incomprensibles si no apeláramos a ellos.

El desarrollo intelectual

Un ejemplo claro lo tenemos en las etapas del desarrollo intelectual. Resulta evidente que las diversas fases por las que pasa la inteligencia hasta adquirir los caracteres con que se manifiesta en el adulto no dependen tanto de las experiencias que realiza el sujeto como de condicionamientos genéticos.

Así, podemos comprobar que las personas con capacidad intelectual notablemente inferior a la considerada normal y algunos enfermos mentales se encuentran detenidos en etapas infantiles del pensamiento, pero en ningún caso realizan un desarrollo intelectual que sea cualitativamente diferente al resto de los seres humanos.

Las etapas, pues, están determinadas incluso antes de que nazca el sujeto. El mismo lenguaje, que representa el aprendizaje por excelencia, sería impensable como tal adquisición si el ser humano no contase con unos condicionamientos biológicos que, como defiende el psicolingüista estadounidense Noam Chomsky, determinan su adquisición.

El modelo etológico

En los años ochenta del pasado siglo fueron muchos los psicólogos evolutivos que siguieron la misma metodología de investigación que los etólogos o investigadores del comportamiento animal. El llamado modelo etológico, muy fructífero en el estudio de niños pequeños, cuya capacidad de comunicación está todavía muy limitada, aborda la evolución de la conducta integrando al niño en su medio natural y manteniendo siempre presentes las pautas de conducta fundamentales de su especie.

Fuente: Temas Clave de Aula Abierta Salvat – La evolución psicológica el hombre. Publicado en el año 1982
Autor: Carmelo Monedero

Fabriciano González

Amante de la informática y de Internet entre otras muchas pasiones. Leo, descifro, interpreto, combino y escribo. Lo hago para seguir viviendo y disfrutando. Trato de dominar el tiempo para que no me esclavice.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

3 × 2 =

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.