Ciencia y Tecnología

Pensando de forma exponencial en la creación de seres vivos

Los seres vivos invaden la Tierra y no dejan de dar origen a descendientes. A continuación mostramos información sobre lo que ocurre en este aspecto. Lee y descubre.

Pensando de forma exponencial en la creación de seres vivos

El poder de aumento de las poblaciones debido a la capacidad de producción de los organismos es enorme. Incluso teniendo en cuenta la mortalidad, la tasa de aumento o parámetro de Malthus, que se representa por una R y viene determinada por la tasa de natalidad menos la tasa de mortalidad, puede ser muy elevada.

Por ejemplo, el número de insectos de la harina en un cultivo de laboratorio puede multiplicarse por siete cada semana. Si se les suministra espacio y alimento suficientes, cien insectos iniciales serán 4.900 en dos semanas, 34.300 en tres y unos 28.000 millones en solo diez.

Incluso para uno de los animales de mayor tamaño, el elefante, que se reproduce más lentamente (da a luz a un solo hijo cada vez, con un período de gestación de veintidós meses), ya Darwin especuló con que un solo par de elefantes tendría 19 millones de descendientes en solo 750 años.

Lo que ocurre en la Naturaleza

Es evidente que esto no ocurre en la Naturaleza salvo en el caso de una población recién introducida en un biotopo nuevo sin competencia ni depredadores o parásitos, con alimento y espacio abundantes. Esto se puso de manifiesto, por ejemplo, en Australia, donde un pequeño grupo de conejos llevados allí por un terrateniente se convirtió en una plaga, hasta que más tarde hubo de introducirse el virus de la mixomatosis para reducir la población.

Las condiciones del laboratorio y del mundo real

En condiciones ideales, conseguidas repetidamente en el laboratorio, las poblaciones crecen, pues, en progresión geométrica. Este crecimiento exponencial no puede, sin embargo, durar, y los cultivos en el laboratorio y los biotopos naturales explotables tienen al menos un límite: el espacio.

Muchas poblaciones crecen según una curva de crecimiento (gráfica que representa el número de individuos en función del tiempo) en forma de S. Es decir, la población crece exponencialmente hasta un cierto punto en que no crece más, debido a la limitación de alimento, de espacio o de ambos; llega un momento en que no caben más o no pueden comer tantos.

En ese momento, la tasa de crecimiento disminuye y la población no pasa de un cierto valor de densidad de población, que es el máximo que permite el ambiente determinado en el que se desarrolla. Las poblaciones dentro de su ambiente tienden a alcanzar un estado estacionario y a mantener una determinada densidad de población.

A tener en cuenta

Esta, aún en una población en equilibrio, no es constante en un sentido estricto, sino que fluctúa más o menos alrededor de un valor medio. En algunas poblaciones las desviaciones son mínimas, pero en otras pueden ser muy acusadas, pasando por períodos que se acercan a la extinción, pero siempre quedando un número suficiente de jóvenes o gérmenes para perpetuar la población. Tal es el caso, por ejemplo, de las moscas o mosquitos, ratones, y algunos más.

Sobre el crecimiento

¿Cómo regulan las poblaciones su crecimiento para evitar que el tamaño de la población sobrepase el suministro de energía y espacio disponible requeridos para la supervivencia de la misma? En realidad, en condiciones naturales, hay dos tipos extremos de respuestas.

Existen, por un lado, poblaciones de tasas muy elevadas de crecimiento que se hacen muy abundantes en condiciones propicias, pero son diezmadas por los factores climáticos, y presentan, por ejemplo, variaciones muy acusadas según las estaciones del año independientemente de la densidad de población alcanzada. A veces realizan emigraciones masivas en busca de condiciones apropiadas o como comportamiento altruístico para reducir la población.

Y aún hay más

Son ejemplos extremos las plagas de insectos, las mareas rojas, las nubes de langostas o las emigraciones del lemming. En el extremo opuesto hay poblaciones de crecimiento lento que se encuentran en ecosistemas más complejos y presentan una densidad más o menos constante, regulando su fertilidad en función del alimento disponible, función a su vez de la densidad de población. La mayoría presentan estructuras jerárquicas y territoriales y están reguladas por complicadas interrelaciones con otras poblaciones de competidores, depredadores o parásitos que conviven con ellas en el ecosistema.

Fuente: Temas Clave de Aula Abierta Salvat – Ecología. Publicado en el año 1982
Autora: María Rosa Miracle

Fabriciano González

Amante de la informática y de Internet entre otras muchas pasiones. Leo, descifro, interpreto, combino y escribo. Lo hago para seguir viviendo y disfrutando. Trato de dominar el tiempo para que no me esclavice.

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