El Tema

Preguntas difíciles de contestar

Mostramos a continuación una lista de preguntas que presentan una cierta o notable dificultad a la hora de responderlas. La lista podría ser interminable.

Preguntas difíciles de contestar

Existen preguntas de todo tipo. Algunas se responden fácilmente y otras requieren de un notable esfuerzo, que en ocasiones obliga a activar un sistema de investigación. De ahí els entido de que existan algunas preguntas difíciles de responder.

¿A quién no le surgen dudas? Hay muchas formas de resolverlas: preguntarle a la persona o personas que tienes a tu lado, buscar en un diccionario enciclopédico, indagar en Internet… En ocasiones muchas de ellas quedan sin respuesta. Ni los libros ni las personas conocen la solución.

Me he permitido la libertad de formular algunas de estas preguntas, con o sin respuesta, pero en todo caso difíciles de contestar. De algunas tal vez tampoco interese, para ciertos individuos, publicar la respuesta, sería comprometedora.

  • Para la integración social del individuo, ¿qué es más importante, la educación o el dinero?
  • ¿Por qué los organismos públicos no funcionan como empresas, con la obligación de rendir cuentas ante el despilfarro – propaganda – amiguismo?
  • ¿Por qué se consiente que muchos políticos en vez de trabajar por el bien común trabajen por el suyo propio?
  • ¿Por qué los preadolescentes vuelven a su casa a altas horas de la madrugada los fines de semana, borrachos y, en ocasiones, drogados? ¿Qué hay que hacer para exigir responsabilidades a sus padres?
  • Está claro que el sistema actual de integración de alumnos con deficiencias en el aprendizaje en un aula típica, constituida por alumnos con rendimiento normal, no es válido. Está claro que la obligatoriedad de escolarización hasta al menos los 16 años, para todos los niños y adolescentes, no es válido con los métodos actuales. El fracaso flota en el ambiente. ¿Qué medidas hay que arbitrar para solucionar ambos problemas?
  • ¿Por qué algunos padres proporcionan un teléfono móvil a sus hijos cuando aún no saben hablar?
  • ¿Es necesario prohibir a los alumnos de primaria y secundaria la utilización del teléfono móvil en los centros educativos?
  • ¿Qué hay que hacer para promover la lectura en el hogar?
  • ¿Por qué se permiten programas de televisión en horarios normales, de sobremesa y primeras horas de la tarde, en los que priva la crispación y el insulto, y se promueve la falta de educación y la irreverencia?
  • ¿Qué hay que hacer para convencer a algunos de que la carretera no es una pista de carreras?
  • ¿Qué hay que hacer para convencer a algunos de que el alcohol al volante convierte a una persona en una bomba incontrolada?
  • ¿Existe alguna posibilidad de impedir circular por aceras, parques, pasos de cebra, semáforos y demás, subyugados por el móvil, sin fijarse en lo que está pasando alrededor y sin respetar a los viandantes?
  • ¿Quiénes controlan a los parásitos, ladrones y depredadores asesinos que amenazan nuestras vidas y, en ocasiones, nos la quitan?
  • ¿Por qué se ha perdido el respeto?
  • ¿La decadencia de la sociedad actual es fruto de mi imaginación o es una realidad que no admite discusión? Si la respuesta es positiva, ¿son los gobernantes los culpables, o somos todos nosotros, que permitimos ciertas actuaciones y actitudes?

Conclusión

Sé que hay muchas más preguntas del mismo estilo, la lista es interminable. Por ello invito a los lectores de Batiburrillo.net a que añadan la suya o suyas en la sección de comentarios.

Fabriciano González

Amante de la informática y de Internet entre otras muchas pasiones. Leo, descifro, interpreto, combino y escribo. Lo hago para seguir viviendo y disfrutando. Trato de dominar el tiempo para que no me esclavice.

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