El Tema

Camino sin retorno

A continuación hablamos de los problemas que acechan a la sociedad actual. Hay que modificar el rumbo o caminamos hacia la debacle. ¿Estoy o no equivocado?

Camino sin retorno

No hay vuelta atrás. Es un largo viaje hacia adelante, toda una vida. Solo la memoria permite recuperar trazos del camino recorrido. No se puede deshacer el pasado. Por eso es muy importante planificar el viaje. El viajante debe aprender en cada etapa lo necesario para afrontar la etapa siguiente. No debe ir a ciegas, estrellándose contra todos los obstáculos que encuentra a su paso.

Se llama educación. Como ser social, el hombre tiene que conocer las normas que sirven de base a la convivencia y respetarlas. Los valores sustentan el presente y el futuro de la persona. Su ausencia, marca el camino hacia el abismo.

El ser y el estar social

La decadencia de una sociedad se muestra en la ausencia de valores. La falta de respeto, la violencia a flor de piel, el desinterés cultural, la pérdida de la consciencia por el cotidiano sometimiento a sustancias que alteran la mente y destruyen el cuerpo, son alimento de muchos de nuestros adolescentes y jóvenes, y cada vez más de niños que todavía están abriendo los ojos.

¿Quiénes son los culpables? Todos estamos implicados, en mayor o menor grado, en este alarmante proceso de degradación. Los padres porque no educan a sus hijos y les dejan, desde que abandonan los pañales (y en ocasiones antes), hacer lo que ellos quieren, sin enseñarles el itinerario y sin obligarles a seguir una ruta. Los profesores porque se dejan avasallar, porque no son capaces de enfrentarse a la realidad que los aplasta, porque no saben como llevar a cabo su labor. Las autoridades porque no arbitran los medios necesarios para impedir el deterioro, para vencer la crispación, para enderezar el camino.

Los resultados del viaje

Si queremos conseguir que el viaje nos lleve al lugar adecuado, si no queremos perdernos entre los recovecos que salpican el camino, debemos arbitrar soluciones. Es un esfuerzo que nos atañe a todos, a los que ya llevamos muchos años aquí y a los que vienen detrás. Con esfuerzo y fuertes dosis de sentido común se puede conseguir lo que proponemos. Si no tomamos las medidas adecuadas, se cumplirá lo que anunciamos en el título de este artículo, será un camino sin retorno.

Conclusión

El desenvolvimiento vital en la sociedad en la que vivimos es cada vez más complicado. Las relaciones sociales virtuales hacen que las personas se dejen dominar por las máquinas. El móvil sustituye a las miradas cálidas, a las palabras emitidas cara a cara, a los abrazos, a las caricias y a los besos, y a mucho más. No nos dediquemos a pulsar sobre la pantalla del teléfono para que transcurra el tiempo.

Si queremos volver a vivir en una sociedad como la que existía hace algunos años, debemos depositar los dispositivos móviles en los bolsillos o dejarlos en un cajón, y volver a hablar cara a cara, mostrando los gestos propios de cada conversación. No nos dejemos subyugar por la tecnología. Podemos seguir utilizándola, pero como elemento de ayuda, y con mucho tiento.

Fabriciano González

Amante de la informática y de Internet entre otras muchas pasiones. Leo, descifro, interpreto, combino y escribo. Lo hago para seguir viviendo y disfrutando. Trato de dominar el tiempo para que no me esclavice.

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