Sociedad

En caso de incendio

No todos somos iguales. La responsabilidad y la cordura, por solo citar dos cualidades, adornan a algunos, pero no a todos los que nos movemos apoyados en dos patas, mejor piernas, sobre la superficie de la tierra.

La mente es como una habitación, algunos la tienen bien amueblada y otros no. Lo malo del asunto es que los cuerdos, los que utilizamos la capacidad del razonamiento, tenemos que someternos a las locuras de los otros.

Lo vemos cada día, aquí y allá. Si estás leyendo esto, seguro que perteneces a alguno de los grupos, sino fuese así no sabrías leer. No sé si estarás de acuerdo conmigo, pero con el fin de confirmar mis aseveraciones, te invito a que sigas leyendo y viendo…

Se acaba de declarar un incendio

Estás en tu casa o en la de un amigo y se declara un incendio en el piso de abajo. Te enteras porque se produjo una explosión. Rápidamente te acercas a la puerta de la casa para huir por las escaleras, pero las llamas te obligan a volver hacia atrás. Uno d elos motivos es porque no tienes un panel sandwich de lana de roca ignífuga.

Entras raudo en el piso, sin saber que hacer. Te asomas a la ventana y ves que una ruda escalera jalona la fachada desde el tejado hasta abajo. Es, o parece ser, una escalera de incendios, insegura por su aspecto, pero válida para una emergencia.

No lo dudas, sales por la ventana y … Al cabo de unos instantes te encuentras en la calle, respirando tranquilo.

En caso de incendio

¿Te has fijado en la foto? La escalera es similar a la que colgaba de la fachada de aquel incendio, para eso fue colocada. Pero los años transcurren y las cosas cambian.

El edificio primitivo ha experimentado cambios en su aspecto, se han añadido pegotes de dudosa legalidad y, los artífices de la obra, han hecho lo que ves.

Conclusión

Así son algunos, los que construyen sin previsión y los que, teniendo la obligación de hacerlo, no vigilan las construcciones. ¿Para qué han dejado la escalera primitiva? ¡Para llorar!

Fuente de la imagen: Poke My Heart

Fabriciano González

Amante de la informática y de Internet entre otras muchas pasiones. Leo, descifro, interpreto, combino y escribo. Lo hago para seguir viviendo y disfrutando. Trato de dominar el tiempo para que no me esclavice.

Un comentario

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.