Ciencia y tecnología

Interacción y comportamiento en los seres humanos

En el proceso de crianza existen un conjunto de influencias de los padres sobre el hijo, y también en sentido contrario. El comportamiento está íntimamente ligado a la interacción que existe en la vida.

Interacción y comportamiento en los seres humanos

Para comprender la génesis del comportamiento humano es preciso conocer su fenómeno esencial: el aprendizaje. Que un individuo aprenda supone que su comportamiento experimente algún tipo de modificación o cambio en función de algún género de influencia ambiental.

El comportamiento del hombre va evolucionando a lo largo de toda su vida, puesto que durante toda ella está en contacto con el mundo que le rodea, con las personas que le circundan. El comportamiento del hombre, precisamente por su indeterminación biológica, puede cambiar notablemente a lo largo del tiempo, a lo ancho de sus distintas experiencias.

De hecho, experimentar es aprender algún comportamiento, o suprimir alguno de los ya existentes. Y estamos experimentando continuamente. Por otro lado, el comportamiento general de un individuo, todo eso que cuando lo vemos evolucionado y organizado nos lleva a hablar de inteligencia o de personalidad, es también consecuencia del inevitable paso de lo simple a los complejo.

Todo comportamiento mínimamente elaborado está compuesto por otros más simples que deben ser aprendidos previamente. En eso consiste el paso del niño al adulto.

Sobre el proceso de aprendizaje

Cuando se habla del aprender humano se corre el riesgo de considerar que el fenómeno se da exclusivamente en una sola dirección: una influencia externa, un estímulo, incide sobre un individuo y éste la aprende o aprehende, sin más.

Si otro individuo experimenta idéntica influencia, el resultado será el mismo. La realidad no es ésa. La evolución del comportamiento humano en función de los sucesivos fenómenos del aprender, y del olvidar, es una sucesión de interacciones.

Toda interacción entre dos factores supone su influencia mutua cuando entran en contacto, así como un resultado del contacto distinto, así como un resultado de tal contacto distinto del que se daría en caso de incidir simplemente uno sobre otro. Veámoslo con un mínimo de detalle.

Sobre el comportamiento

La existencia de un comportamiento dado nunca puede atribuirse a la herencia o al ambiente en exclusiva. De un modo a otro, siempre es fruto de la interacción herencia – ambiente. En el comportamiento humano jamás observamos características genotípicas, debidas exclusivamente a la intervención genética, sino fenotípicas, fruto ya de la intervención herencia – ambiente.

Este es un fenómeno asimilable por completo a la interacción organismo – medio. En una determinada situación, una persona tenderá a reaccionar emocionalmente de cierta manera. Pero esta reacción no solo va a depender de esa situación, sino también de las características fisiológicas que posibilitan y sustentan la emoción en cuestión.

Tal reacción emocional será, pues, la consecuencia de la interacción entre una influencia del medio y ciertas características del organismo. Ahondando más, diríamos que esas características del organismo ya son, a su vez, fruto de la interacción herencia – ambiente.

Aprendizajes esenciales

Pero no se agota aquí el fenómeno de la interacción. No podemos olvidar que los aprendizajes esenciales para la evolución del ser humano son los que se producen en un medio social, en el que unas personas se relacionan con otras.

La interacción individuo – individuo es, quizás, el fenómeno central de la evolución individual e incluso social. Cuando una persona influye sobre otra, la estimula, esta última responde de algún modo, se comporta de alguna manera, aprende a comportarse. Mas este comportamiento, esta respuesta, también influye sobre aquella, también modifica su comportamiento.

La evolución de un ser humano nunca se produce, pues, en solitario. El hombre evoluciona haciendo evolucionar a los demás. Es influido influyendo. No podemos entender la evolución de un niño concreto atendiendo exclusivamente a cuanto sus padres le hacen. Para comprenderla es preciso considerar también cómo el niño influye sobre sus padres, sobre los comportamientos de éstos y, en consecuencia, sobre si mismo.

Conclusión

Lo mismo pudiera decirse de la interacción individuo – grupo o incluso, extremando las cosas, individuo – sociedad o individuo – historia. El comportamiento de todo ser humano en un momento dado de su vida es el resultado de una múltiple interacción entre múltiples factores.

Fuente: Temas Clave de Aula Abierta Salvat – El comportamiento humano. Publicado en el año 1981
Autor: Josep Toro Trallero

Fabriciano González

Amante de la informática y de Internet entre otras muchas pasiones. Leo, descifro, interpreto, combino y escribo. Lo hago para seguir viviendo y disfrutando. Trato de dominar el tiempo para que no me esclavice.

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