Sociedad

Miedo al feminismo

Exponemos a continuación la idea o ideas que se tenían en el pasado siglo sobre el feminismo. Aunque ya han pasado varios años del siglo XXI, son muchos los aspectos relacionados con el tema que siguen vigentes.

Miedo al feminismo

Todavía en nuestros tiempos la palabra feminismo da miedo. Todavía ser feminista significa, para algunas mujeres, distanciarse de los hombres, ser una mujer distinta, agresiva, amenazadora de la paz y de la convivencia.

Todavía hay mujeres que sienten pavor a ser ellas mismas, a expresar sus opiniones, a salir al mundo, quizás porque se sienten atacadas por el entorno y prefieren adaptarse a él, quizás porque, hoy día, mantener una actitud crítica y reflexiva, luchar por la propia autonomía y desear una vida afectiva plena al mismo tiempo, no son cosas fáciles.

El feminismo y las feministas

Las críticas sobre el feminismo y las feministas son hoy más sutiles y más subterráneas que en los tiempos del sufragismo. Los ataques, sin embargo, condicionan la vida personal de las mujeres y el desarrollo de sus vidas cotidianas. Quizás porque no se entiende lo que significa ser feminista, quizás porque a veces solo se analizan los aspectos más externos de su lucha, sin intentar profundizar en las causas que la motivan.

Para algunos, las feministas son mujeres frustradas, sexual y afectivamente, que desembocan su fracaso personal hacia un abusivo enfrentamiento entre los sexos. Para otros, son mujeres que quieren imitar al macho y que renuncian a sus naturales condiciones femeninas.

Hay quien piensa que el feminismo es una revancha irracional contra la supremacía masculina, una especie de machismo al revés. Para los que creen esto último, las feministas son las amazonas de un matriarcado futuro que pretenden convertir al sexo masculino en un siervo de sus ambiciones y propósitos.

A lo largo de la historia de la Humanidad, ha habido pocos movimientos tan anatematizados, ridiculizados e incluso ignorados como el feminista. Quizás porque el feminismo cuestiona las raíces más profundas de las relaciones entre los hombres y las mujeres y apunta a una nueva manera de entender el mundo.

Causas de la opresión de la mujer

El miedo al feminismo parte del desconocimiento de las causas de la opresión de la mujer. Además, algunos aspectos públicos del feminismo pueden hacer pensar, a veces, que se trata de un movimiento pueril y trivialmente vindicativo. Pero las causas están ahí, son objetivas y reales, y es necesario conocerlas para llegar a comprender el porqué de la existencia de esta nueva consciencia de ser mujer.

No se trata de un grito histérico y superficial de algunas mujeres insatisfechas con su propia experiencia vital, no es la expresión pública de la amargura femenina. Es la lucha por conseguir una nueva identidad humana a partir del hecho biológico de haber nacido mujer, es alcanzar, junto con los hombres, una nueva y superior categoría: la de persona.

La Humanidad y la opresión secular

El feminismo es un análisis riguroso y exhaustivo del porqué de la opresión secular de una parte de la Humanidad. Y este análisis se expresa, hoy día, a través de varias opciones políticas. El feminismo no implica una ruptura con el hombre como ser humano, sino con la idea creada a través de la Historia de que el varón es, por definición, el ser superior y pensante, y la mujer su otra cara del espejo.

El feminismo es una filosofía que lucha por la libertad, y éste ha sido uno de los grandes motores que ha ayudado a
avanzar a la Humanidad. La libertad de las mujeres no implica la esclavitud de los hombres, de la misma manera que éstos no pueden soñar con ser libres si siguen oprimiendo a las mujeres.

Pero el feminismo es también una nueva concepción del mundo, visto a través del prisma de las mujeres. Un mundo en paz donde convivan, sin marginación ni opresión de ninguna clase, hombres y mujeres, adultos y niños, jóvenes y ancianos. Y, al mismo tiempo, el feminismo significa la recuperación de la palabra de la mujer, de su propia historia, individual y colectiva, para que llegue a reconciliarse, en suma, con su propio sexo y con el otro, sin tabúes, sin leyes restrictivas, sin miedos paralizadores.

Conclusión

El feminismo parte de una visión global y profunda de la realidad, de la que vivimos hoy y de la que pertenece a la memoria histórica. El feminismo impulsa a que se desarrolle la consciencia activa de la mujer, de todas las mujeres que se proponen saber.

Saber por qué, en el terreno de las ideas y en la práctica de las relaciones sociales, las mujeres han sido consideradas seres inferiores, o dicho de un modo más galante, el sexo débil. El análisis de la propia experiencia lleva al conocimiento más exhaustivo de la realidad femenina y, a partir de aquí, a tomas de postura más conscientes y solidarias.

No todas las mujeres son iguales y van a luchar de igual forma, pero hay algo que las puede unir: el conocimiento de que su opresión no forma parte de un destino fatal, sino que hay unas causas explicables y que, al mismo tiempo, su condición es universal y específica.

Conocer estas causas es un primer paso hacia la liberación como mujeres y como seres humanos. El feminismo, pues, defiende la razón y la vida y, a la larga, lucha para que la palabra libertad no sea una palabra abstracta y privilegio de unos pocos.

Fuente: Temas Clave de Aula Abierta Salvat – Mujeres en busca de un nuevo humanismo. Publicado en el año 1981
Autor: Monserrat Roig

Fabriciano González

Amante de la informática y de Internet entre otras muchas pasiones. Leo, descifro, interpreto, combino y escribo. Lo hago para seguir viviendo y disfrutando. Trato de dominar el tiempo para que no me esclavice.

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