Los resultados de una nueva investigación han mostrado que la actividad física ligera se asocia con un menor riesgo de accidente cerebrovascular y muerte en adultos con fibrilación auricular (FA). Dichos resultados se han publicado en Journal of The American Heart Association.
La fibrilación auricular (FA) es un latido cardíaco irregular o tembloroso que se produce en las aurículas, las cavidades superiores del corazón. Puede producir coágulos sanguíneos, accidentes cerebrovasculares y otros problemas cardíacos. Para evitar dichos males los adultos deben estar menos tiempo sentados. También deben dedicar cada día periodos de tiempo a andar o a realizar otras actividades físicas de nivel no muy alto.
Sobre la investigación
Kristoffer Johansen, doctor en filosofía e investigador de la Escuela de Ciencias del Deporte de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Ártica de Noruega (UiT) y director de la investigación, ha dicho lo siguiente:
«En general, las personas con fibrilación auricular parecen ser menos activas que la población general. Los resultados de nuestro estudio indican que la actividad física se asoció con un menor riesgo de ictus y muerte tanto en personas con fibrilación auricular como en aquellas sin ella. Por lo tanto, la actividad física regular es importante para todos y podría ser una estrategia preventiva clave para las personas con fibrilación auricular«.
El estudio se llevó a cabo durante cerca de 15 años en Noruega. En el mismo participaron alrededor de 87.000 adultos con fibrilación auricular y propensión a accidentes cerebrovasculares. Se comprobó que los adultos con un nivel bajo, moderado o alto de actividad física tenían un riesgo de accidente cerebrovascular bajo.
A tener en cuenta
Un nivel bajo, moderado o alto de actividad física se asoció con un riesgo de muerte menor por cualquier causa. Estos beneficios fueron similares independientemente de si la persona padecía o no fibrilación auricular. En las personas con fibrilación auricular, mantenerse activas se asoció con una esperanza de vida mayor.
Johansen dijo lo siguiente: «Espero que nuestros resultados contribuyan a concienciar a los médicos y a las personas con fibrilación auricular sobre los beneficios incluso de niveles bajos de actividad física. Los beneficios reales para la salud se pueden obtener independientemente de cuándo una persona empiece a hacer ejercicio, y hasta un poco de actividad física es mejor que nada«.
Conclusión
Está claro que las personas fisicamente activas tienen un menor riesgo de accidente cerebrovascular y muerte. Es evidente que su estilo de vida es más saludable. Ello, obviamente, contribuye a que su salud alcance altas cotas de positividad. El estudio se basó en varios registros con el fin de precisar los resultados.