El ayuno intermitente, es decir, el sistema de alimentación que utiliza métodos programados de ayuno combinados con periodos de tiempo para comer, puede ayudar a conseguir la pérdida de peso tal como nos explican en los resultados de un estudio científico. Hay personas que pierden peso porque dejan, durante un determinado periodo de tiempo, de comer lo habitual, pero todo vuelve al estado anterior cuando abandonan la dieta.
La Universidad de Adelaida, en Australia, realizó un estudio, con los resultados publicados en Clinical Nutrition, en el que se analizaron los efectos psicológicos del ayuno intermitente y la restricción calórica. Compararon lo que afectaban los hábitos alimenticios, el estado de ánimo, el sueño y la calidad de vida.
Ambas dietas trajeron consigo una pérdida de peso de similares características, pero los que utilizaron el ayuno intermitente vieron que no existían modificaciones importantes en sus hábitos alimenticios con el fin de perder peso. En cambio, el grupo que restringió las calorías vio que tuvieron que concentrarse conscientemente en limitar la cantidad de comida que ingerían y evitar comer en exceso.
Las ventajas del ayuno intermitente
Leonie Heilbronn, profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad de Adelaida y del Instituto de Investigación Médica y Sanitaria de Australia Meridional, participante en la investigación, dijo lo siguiente:
«Si bien muchas dietas pueden provocar la pérdida de peso, pueden ser difíciles de seguir, lo que dificulta mantener ese peso a largo plazo. Los resultados de nuestro estudio indican que el ayuno intermitente podría ofrecer una alternativa para las personas a las que les resulta difícil seguir una dieta convencional«.
Sobre la investigación
En el ensayo participaron durante 18 meses 200 personas obesas. Se dividieron en tres grupos en función del sistema empleado: ayuno intermitente, restricción calórica continua o atención estándar. En cada grupo se utilizaron los métodos adaptados al mismo.
Después de seis meses, las personas de ayuno intermitente y las de restricción calórica perdieron una media de siete kilogramos. Las que emplearon la dieta estándar solo perdieron dos kilogramos. Los participantes también informaron de mejoras en la depresión y el bienestar, incluso en los días de ayuno.
Los caminos de la pérdida de peso
La profesora Leonie Heilbronn dijo lo siguiente: «Los factores psicológicos y conductuales influyen considerablemente en la capacidad de las personas para seguir una dieta. El ayuno intermitente puede ayudar a perder peso mediante métodos que dependen menos de la restricción consciente de la ingesta«.
«Los futuros ensayos deberían diseñarse para identificar a las personas que tienen dificultades para mejorar sus hábitos alimenticios, ya que podrían obtener mejores resultados con dietas de ayuno intermitente, lo que permitiría un control de peso más personalizado«.
Conclusión
Está claro que la investigación indicada y otras relacionadas deberán seguir activas con el fin de confirmar los resultados y de conseguir nuevas explicaciones. Está claro que el ayuno intermitente es cada vez más popular. Lo que hay que analizar con precisión son sus influencias sobre sus efectos psicológicos y conductuales en comparación con los métodos de ayuno tradicionales.