El estudio de cómo los hombres producen, en primer lugar para subsistir, pero también para poder seguir produciendo y, más adelante, para mejorar, nos lleva a los grandes temas de las fuerzas de producción: la población, la Tierra y la Naturaleza, el trabajo, la tecnología…
Se habla de una «ley» (con todas las reservas que este término merece en Historia) de correspondencia entre esas fuerzas y los llamados modos de producción, que son conjuntos más complejos, de estructuras o niveles a la vez económicos, técnicos, sociales
y psicológicos, acarreando unas relaciones de propiedad especificas.
Sobre el modo de producción en la Historia Social
Pero modo de producción es un concepto teórico, muy vasto, que sirve para establecer grandes periodos de la Historia. Por ejemplo, nosotros vamos a movernos dentro del marco de lo que suele llamarse modo de producción burgués (en sus diferentes periodos, niveles, matices, etc.), tal vez desde el momento en que las viejas estructuras feudales (o señoriales, según las dos acepciones de un debate ya clásico) van cediendo y dejando paso, de maneras muy diversas según los casos, a las estructuras de la sociedad moderna, la basada en el mercado libre y en las relaciones sociales fundamentales entre quienes son propietarios de los instrumentos de producción y quienes, no siéndolo, cambian su fuerza de trabajo por una retribución estipulada (salario o sueldo).
Eso es lo que se llama la sociedad burguesa, que apunta a finales del siglo XVI y comienzos del XIX y en la cual vivimos hoy. El desarrollo técnico-industrial en el marco de las relaciones sociales y jurídicas, además de burguesas, hizo posible que se llegara a lo que más específicamente se llama sociedad industrial capitalista.
Los grupos sociales
En ese marco de tiempo, que va aproximadamente desde 1780 hasta 1975 (aproximadamente dos siglos), vamos a intentar una comprensión de los grupos sociales y sus mecanismos, sin olvidar nunca que están compuestos de hombres, con sus comportamientos: puesto que, en definitiva, lo que nos importa siempre es la historia de los hombres y mujeres.
Esas personas, sin embargo, se dividen y se agrupan según la manera que tienen de repartirse el excedente creado por la fuerza de trabajo, después de reponer las fuerzas e instrumentos de producción. Pero todo eso es mucho menos simple de lo que pudiera parecer a primera vista, porque acarrea matices en cada grupo, capas intermedias, grupos que se solapan, y más.
El comportamiento social no se presenta como directamente inspirado por el tema de la producción y reproducción de bienes e ideas, sino por un complejo de ideas y representaciones conceptuales, de mentalidades, emociones, pautas sociales e individuales de comportamiento, entre otras.
Los que conforman la Historia Social
Los protagonistas de la Historia Social no son tan solo las clases sociales (burguesía, pequeña burguesía y trabajadores independientes, clase obrera y asalariados en general), sino también sus respectivas fracciones (burguesía agraria, industrial, bancaria y de negocios, pequeños campesinos, pequeños comerciantes, artesanos, profesionales liberales; obreros de la ciudad, del campo, asalariados del comercio, de la banca, etc.).
Hay que hacer una también una distinción en las clases y fracciones dominantes según el volumen de la inversión y el dominio del mercado: se dice así alta burguesía, o burguesía monopolista o, por el contrario, burguesía media, propietarios agrarios medios. A veces se trata de citar vinculaciones: se dice burguesía financiera de la que se supone imbricación de la banca y la industria (o los transportes).
Conclusión
Pero la Historia Social debe abarcar igualmente el estudio de grupos sociales como la familia (y el importantísimo papel de las mujeres), de categorías socio-profesionales como, por ejemplo, los burócratas y algunos altos cuerpos de la Administración, el personal político del Estado y los partidos, los militares, los periodistas, etc.
Además, debieran incluirse los contrastes entre generaciones y, desde luego, lo que se ha llamado población marginada en determinados periodos de la Historia: negros, indios, vagabundos, mendigos, prostitutas, sectores de los llamados bajos fondos. Ellos también tienen su puesto en la Historia Social.
Fuente: Claves de la Historia Social. Escrito por Manuel Tuñón de Lara y publicado en el año 1982 en Temas Clave de Aula Abierta Salvat.