Ciencia y tecnología

Una buena hidratación puede reducir los riesgos de insuficiencia cardiaca

El análisis de los niveles séricos de sodio sirven para ayudar a descubrir los adultos que tienen altas posibilidades de padecer enfermedades cardiacas. La ingesta de agua, centrada en la hidratación, puede contribuir a evitar riesgos cardiacos.

Una buena hidratación puede reducir los riesgos de insuficiencia cardiaca

El beber agua varias veces al día es necesario para conseguir una buena salud. El mantenerse bien hidratado es fundamental para conseguir que el riesgo de insuficiencia cardiaca se reduzca notablemente. A dicha conclusión han llegado un grupo de investigadores de National Institutes of Health.

La insuficiencia cardiaca se produce cuando el corazón, de manera habitual, no bombea suficiente cantidad de sangre. El mal se da en un número no muy elevado de personas menores de 65 años, pero afecta intensamente a las que superan esta edad. De ahí la necesidad de hidratarse, siendo el consumo de agua el aspecto más relevante.

A tener en cuenta

Natalia Dmitrieva, directora del estudio e investigadora en el Laboratory of Cardiovascular Regenerative Medicine en el National Heart, Lung, y Blood Institute (NHLBI), ha dicho al respecto: «Al igual que reducir el consumo de sal, beber suficiente agua y mantenerse hidratado son formas de apoyar nuestros corazones y puede ayudar a reducir los riesgos a largo plazo de enfermedades del corazón«.

Tras llevar a cabo una investigación preclínica, los investigadores dirigidos por Dmitrieva, centraron el estudio en población a gran escala. En el citado estudio se encontraron notables relaciones entre la deshidratación y la fibrosis cardíaca, que traen además consigo un endurecimiento de los músculos del corazón.

Comenzaron haciendo un análisis de los datos de más de quince mil adultos, con edades comprendidas entre los 45 y los 66 años. En dicho estudio, denominado Riesgo de aterosclerosis en comunidades, efectuado entre los años 1987 y 1989, se compartieron datos sobre resultados de visitas médicas efectuadas durante 25 años.

Con el fin de evaluar la relación con la hidratación, se utilizaron varias medidas clínicas destinadas a conocer el nivel de la misma en los participantes. Así se analizaron los niveles de sodio sérico, que aumenta a medida que disminuyen los niveles de fluidos del cuerpo. Esto fue especialmente útil para ayudar a identificar a los participantes con un mayor riesgo de desarrollar insuficiencia cardíaca.

Conclusión

En consonancia con lo indicado, los investigadores llegaron a la conclusión de que altos niveles séricos de sodio en edades medianas se asocian con elevados riesgos de desarrollar hipertrofia ventricular izquierda e insuficiencia cardíaca más adelante en la vida.

Manfred Boehm, director del Laboratory of Cardiovascular Regenerative Medicine, ha dicho lo siguiente: «La ingesta de líquidos y sodio sérico se puede evaluar fácilmente en exámenes clínicos y ayudar a los médicos a identificar a los pacientes que pueden beneficiarse al conocer formas de mantenerse hidratados«.

Entre la funciones de los líquidos, con el agua ocupando el primer lugar, destacan sus capacidades para una gran variedad de funciones corporales, incluida la ayuda al corazón para bombear sangre de manera eficiente, el apoyo a la función de los vasos sanguíneos y el mejor funcionamiento de la circulación.

Fuente: European Heart Journal

Fabriciano González

Amante de la informática y de Internet entre otras muchas pasiones. Leo, descifro, interpreto, combino y escribo. Lo hago para seguir viviendo y disfrutando. Trato de dominar el tiempo para que no me esclavice.

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